El test AQ-50: el cociente del espectro autista
El AQ-50 (Autism Spectrum Quotient) es un cuestionario de 50 afirmaciones publicado en 2001 por el equipo de Simon Baron-Cohen en Cambridge. Es probablemente el cribado de rasgos autistas más conocido y el que más versiones en línea tiene. Esta página explica cómo funciona, qué significan sus umbrales y dónde falla.
Cómo está construido
Las 50 afirmaciones se reparten en cinco bloques de diez: habilidades sociales, cambio de atención, atención al detalle, comunicación e imaginación. Se responde en cuatro opciones, de muy de acuerdo a muy en desacuerdo, sin punto medio.
La puntuación no es la suma de las respuestas. Cada afirmación vale 1 punto o 0: se obtiene el punto cuando la respuesta cae del lado autista, al margen de si fue un acuerdo rotundo o matizado. El total va de 0 a 50.
Esa forma de puntuar es la mayor diferencia con el RAADS-R. Al convertir cada respuesta en un sí o un no se pierde la intensidad, y con ella buena parte de la información.
Los umbrales
| Puntuación | Lectura habitual |
|---|---|
| 0 a 25 | Dentro del rango más frecuente |
| 26 a 31 | Rasgos autistas por encima de la media |
| 32 a 50 | Umbral clínico original de 2001 |
El 32 procede del artículo original. El 26 apareció después, cuando quedó claro que el 32 dejaba fuera a demasiada gente. Conviene saber que los dos umbrales conviven y que distintas páginas usan uno u otro, lo que explica que un mismo resultado se describa de formas muy distintas según dónde se haga.
Dónde falla
El AQ-50 se diseñó con grupos muy separados: personas con diagnóstico frente a población general. Funciona razonablemente ahí y bastante peor en el terreno intermedio, que es donde está casi todo el mundo que busca un test.
El bloque de imaginación es el más discutido. Varias de sus afirmaciones miden preferencias, no capacidades, y arrastran la puntuación de personas a las que simplemente no les gusta la ficción.
Y como todos los cuestionarios autoinformados, no detecta lo que una persona ha aprendido a compensar. Quien enmascara responde sobre su versión compensada y puntúa bajo. Eso lo mide el CAT-Q, no este.
Para qué sirve
Para orientar, no para concluir. Un resultado bajo es informativo. Uno alto es un motivo para seguir mirando.
Si quiere algo más detallado, el test RAADS-R en español conserva la intensidad de cada respuesta y distingue el presente del pasado. Si prefiere algo breve, existe la versión corta de diez afirmaciones, el AQ-10.
El cuestionario original está protegido por derechos de autor y aquí se describe, no se reproduce. Nada de esta página es un diagnóstico. Para dudas puede escribirnos desde Contacto.
