El test AQ-10: diez preguntas como primer filtro
El AQ-10 es la versión corta del cociente del espectro autista: diez afirmaciones seleccionadas del AQ-50 por ser las que mejor discriminaban. Se diseñó para que un profesional pudiera aplicarlo en dos minutos y decidir si deriva. Esta página explica para qué sirve y por qué su fama supera a sus resultados.
Cómo funciona
Diez afirmaciones, cuatro opciones de respuesta, un punto por cada respuesta que cae del lado autista. El total va de 0 a 10 y el umbral es 6: a partir de ahí se sugiere derivar para valoración.
Está pensado como filtro en una consulta, no como herramienta de autoconocimiento. Esa distinción importa, porque en una consulta forma parte de un contexto más amplio y en una página web está solo.
La evidencia es floja, y conviene decirlo
En 2016 un equipo del Maudsley de Londres examinó a 476 adultos derivados consecutivamente para valoración de autismo. El 73 por ciento recibió un diagnóstico tras una evaluación completa. Después comprobaron hasta qué punto el AQ-10 lo había anticipado.
No lo anticipó. El área bajo la curva fue de 0,55, donde 0,5 equivale a lanzar una moneda. Con el umbral de 6, la sensibilidad fue del 0,77 y la especificidad del 0,29. Los autores concluyeron que la guía que lo recomienda podría necesitar revisión.
La cifra que más llama la atención es esa especificidad del 29 por ciento: de las personas de la muestra que no eran autistas, menos de una de cada tres quedó correctamente identificada como tal por el instrumento.
En 2020 un grupo de la Universidad de Bath analizó datos de 6.595 personas sin diagnóstico y encontró una fiabilidad interna por debajo del umbral aceptable de 0,7 en todas las métricas que probaron. El modelo de un solo factor, que es el que justifica sumar las diez respuestas en una cifra, encajó mal.
Entonces, ¿no sirve de nada?
Sí sirve, pero para menos cosas de las que su popularidad sugiere.
Como filtro en una consulta de diez minutos, donde la alternativa es no cribar nada, un cuestionario de dos minutos que señala a tres cuartas partes de las personas autistas tiene un valor práctico evidente. El coste es un número elevado de falsos positivos, que una valoración posterior debería filtrar.
Lo que no es es una medida de rasgos autistas en población general, que es exactamente lo que hace cualquier versión en línea, incluida la idea de hacérselo uno mismo.
Qué usar en su lugar
Para una autoevaluación, el test RAADS-R en español con 80 afirmaciones da mucha más información, y el test de autismo de 30 preguntas es un punto intermedio razonable.
El cuestionario original está protegido y aquí se describe, no se reproduce. Nada de esta página es un diagnóstico. Para dudas puede escribirnos desde Contacto.
